sábado, 7 de junio de 2014

Actividad Clase - 06 de Junio del 2014

LA EVALUACIÓN: UN PROCESO DE DIÁLOGO, COMPRENSIÓN Y MEJORA
PATOLOGÍA GENERAL DE LA EVALUACIÓN EDUCATIVA

Miguel A. Santos Guerra

La evaluación, es un aspecto que generalmente puede traer conflictos a todos los profesores al momento de querer asignar una calificación a un alumno, y tradicionalmente, se maneja dicho número satisfactorio o no; a la hora de medir la capacidad o conocimientos del sujeto.

En el texto nos maneja que el desarrollo curricular, está recorrido por un proceso evaluador de triple naturaleza: la evaluación diagnostica, la evaluación procesual y la evaluación de término. Es decir, lo que comúnmente conocemos como evaluación diagnóstica, formativa y sumativa.

Una parte importante dentro de la evaluación, es el error; ya que regularmente los evaluadores sólo miden el qué aprendió y qué sabe con respecto a lo marcado en la currícula y si se encuentra una falla, literalmente lo marcan como “no sabe”, “no aprende”,  “no comprende”, etc. Sin ir más allá de ese resultado, como por ejemplo, descubrir el procedimiento que utiliza el alumno para llegar al resultado y de manera humanista revisar si intervienen otros factores más allá de la escuela para obtener dicho resultado y con base a ello evaluar de manera personal.

Otra perspectiva es que se maneja sobre la evaluación es la obtención de un resultado aprobatorio y éste se refleja al aplicar un examen donde demuestre la capacidad de memorización y no de comprensión o reflexión. Ésta es la que se practica más en todo nivel educativo, sin abordar, los procesos cognitivos que se emplean para resolver algún tipo de problema en alguna área o ciencia de la currícula; eso como que no importa, lo relevante es manejar los conceptos con claridad y saberlos escribir tal cual se marcan en un libro de texto, de lo contrario; estás mal.

Además, es importante mencionar que la evaluación va ligada de la enseñanza y prácticamente puede intuirse que dentro de la evaluación está implícita el desempeño del profesor en su diferentes actividades escolares, así como, la planificación, recursos didácticos y generar en sí ambientes de aprendizaje contextualizado para lograr un aprendizaje significativo en todo su grupo de clase. Y no sólo contribuir a un aprendizaje mecánico, que en cualquier momento se va a olvidar lo aprendido.

Por último, cabe la necesidad de reformarnos como docentes evaluadores e ir más allá de lo marcado en los planes y programas de estudio; es decir, abarcar conjuntamente lo de la currícula pero al momento de evaluar el aprendizaje esperado o lo que el alumno debe saber hacer y aplicar, contextualizar las situaciones para que dicho actor no se encuentre limitado y cuadrado a la hora de resolver un problema. El docente puede ser innovador en ese aspecto, flexible para poder medir la capacidad del individuo y humanista para tener en cuenta que otras circunstancias externas al estudio pueden afectar dicho proceso. No únicamente ser un repetidor de conceptos y procedimientos, lo importante es desarrollar capacidades de orden superior en el alumno para que les ayuden en su vida diaria y futura.




sábado, 29 de marzo de 2014

Actividad 1 - Ensayo

La evaluación como herramienta de cambio educativo: evaluar las evaluaciones

Autores: C. Monereo, M. Castelló y I. Gómez

Normalista: Omar Lima Gómez
Cuarto Semestre "A"

La evaluación es un tema importante en el ámbito educativo cuando se trata de medir o verificar el aprendizaje obtenido por los alumnos dentro y quizá fuera del aula; lo tomo de esta manera porque regularme los docentes recaemos en una medición que es aislada, es decir, no vamos más allá de lo enseñado y abordado en los contenidos. Evaluamos mediante la apropiación y memorización de conceptos y procedimientos pero nunca validamos si es un aprendizaje significativo para los individuos. Y se pude indicar que se logra éste último cuando el alumno es capaz de transformar su realidad con las capacidades desarrolladas en su ámbito educativo, se refiere a que sea un contenido relevante para poder ser aplicado en distintos momentos de la vida diaria y solución de problemas.
            Por esa misma razón tomo la postura en este ensayo de que la evaluación se puede tomar de dos perspectivas, la de medición y también la significativa. Esto porque quizá como profesores también tenemos que tener la habilidad para observar qué tipo de alumnos tenemos y cuáles son sus capacidades o habilidades al desarrollar distintas actividades y con base a ello estructurar las estrategias necesarias para ir conformando un individuo integral y a la misma vez guiarlo en un futuro mejor; me refiero que no todos van a ser matemáticos, científicos, químicos, biólogos, etcétera, pero el currículum nos pide abordar dichos contenidos que como buen docente se enseñarán pero el plus como ser humano es fomentar y desarrollar el verdadero perfil de dicho alumno para que se consagre como un buen ciudadano dentro de una sociedad.


            Con base al texto escrito por Monereo y sus colaboradores nos hacen énfasis en el aprendizaje significativo y con ello contar con una evaluación más eficiente o preparada y que no sólo los adolescentes deben aprender para pasar o hacer como que saben los contenidos y como indican, entonces, aprender para esa evaluación no debe diferenciarse de aprender para la vida, relaciono dicha frase con la utilidad que se va emplear por parte de los individuos en su contexto y estoy de acuerdo sin embargo cómo se les va a explicar o hacer conscientes cuando se enseñe un contenido de matemáticas, física o química sino le interesa en lo absoluto porque su perfil es otro, quizá humanista (historia, política, psicología, etc.) o viceversa. Es cierto que la educación básica busca formar un individuo integral y competente pero es importante recalcar que los contenidos a enseñar son para que desarrollen diferentes capacidades intelectuales y cognitivas, entre ellas su meta cognición, para la búsqueda y construcción de su propio conocimiento y aprendizaje.



            Por ello, concuerdo con el texto cuando se menciona - “mientras evaluamos, enseñamos, pero también cuando enseñamos, estamos evaluando”, porque puede cimentarse mi perspectiva de un aprendizaje significativo o no para el alumno, es decir, se puede evaluar el procedimiento enseñado como tal pero si notamos que el alumno no tiene interés por el contenido, entonces debemos evaluar cuál es su perspectiva o desinterés y con ello comenzar a validar nuestros tipos de alumnos que tenemos y qué enfoque tienen con respecto a su perfil o futura formación como ciudadano. Entonces, no se le puede exigir a alguien tanto o que se centre en un aprendizaje auténtico como lo marca la lectura si sólo tiene habilidades específicas para otro ámbito, por tal como docente tenemos que darnos ideas de motivar al joven a realizar las actividades lo mejor posible, podemos enfocar su aprendizaje en algo muy subjetivo quizá pero alcanzar un aprendizaje aunque sea procedimental y no tanto vivencial.
            Por tal motivo no se pude hablar de una evaluación homogeneizada, como se indica en el texto, hay que manejar evaluaciones de tipo formativa y formadora donde se involucren tanto el alumno como el docente, no porque el profesor ya tenga un perfil no quiere decir que es perfecto todo su trabajo, actualmente tenemos que ir modificando nuestras estructuras cognitivas e ir mejorándolas para que el alumno de igual manera vaya mejorando pues se dice que el alumno está a la par del maestro y si éste último no exige más que una repetición y memorización, el alumno quedará como siempre en un papel pasivo y su búsqueda, formación y desarrollo como futuro ciudadano queda limitado porque nunca se le pidió enfrentarse a un tipo de incidente como se hace mención, que implican situaciones emocionalmente impactantes que el alumno vive como reales. Es dicer, por ejemplo, vincular con compras de super mercado, cálculos de áreas para asignar objetos en un espacio de la casa, enfocar una cámara fotográfica para tener una mejor óptica, sistematizar información de una agenda, expresión corporal a través de situaciones laborales como entrevistas, llamadas telefónicas, entre otras).



            Es cierto que el papel del docente es hacer que el alumno aprenda bajo la currícula establecida por el Estado (exámenes, actividades marcadas por el libro o resúmenes), sin embargo, lo principal debe enfocarse a medir las capacidades que va adquiriendo el alumno de forma contextualizada y para su desarrollo como individuo pero sin olvidar que algunos contenidos sólo se podrán medir conforme a lo establecido y probablemente no podamos cambiar su modo de pensar porque estará centrado en otras perspectivas o estudios, me refiero a sus habilidades en ciertas disciplinas.




            Finalmente la evaluación puede manejarse como objetivista cuando se presentan escenarios donde el alumno debe aprender procedimientos y constructivista en el momento que se reconozca el perfil que el individuo prefiere o a qué disciplinas tiene mayor interés, siento que la educación puede ir más allá que lo establecido en planes y programas, puede manejarse en el ámbito de reconocimiento de perfiles y con ello el rescate y desarrollo de las habilidades necesarias para su formación como individuo integral.